martes, 16 de septiembre de 2014

Eis


Si lo quieres comprar a través de La Plaquette,
pincha en la imagen


Ya os he hablado de Eis varias veces en este blog: 

Eis (fragmento) 24-02-12
Un pedacito de Eis 17-06-12

Como ya comenté, el libro fue un encargo de la (bueno, por aquel entonces aún era proyecto de) editorial Ámbar. Corría el año 2011 y Roy Dávatoc (seudónimo de Roiser Dávila Atoche), escritor y poeta peruano, me comentó que estaba montanduna editorial (Ámbar) y que le gustaría publicarme. Me dijo que el libro tendría que estar listo para antes de fin de año, ya que saldría en marzo de 2012. 

Ya sabéis, la cosa se dilató en el tiempo, y no sabía nada ni del libro, ni de la editorial, ni muchas veces del editor. No entiendo por qué, pero de vez en cuando desaparecía de FB (no sé si me bloqueaba o borraba su perfil, ni me interesa saberlo) y no me respondía a los mails. Desconfié, obvio, hablé con él y rescindimos el contrato. 

Ahora he decidido publicarlo a través de la plataforma Lulu.com. La edición no es muy allá, porque yo no soy editora, ni diseñadora, pero es cuca y digna. 

Podéis adquirirla a través de La Plaquette y os la lleváis firmada. También la podéis adquirir a través de Amazon y Lulu, pero a través de La Plaquette os sale más baratita y además os la lleváis dedicada cariñosamente. 

Os dejo la sinopsis del libro que redactó Roy Dávatoc, porque me parece una sinopsis muy maja.

Besos.

Edelweiss era una niña sin imaginación, según su padre, por eso no compartía los juegos con sus amigas. Pero lo que su padre no sabía era que Edelweiss tenía tanta imaginación que no necesitaba esos juegos infantiles para ser una niña «normal», que para ella esos juegos eran para la gente común y corriente. Ya convertida en mujer, Edelweiss tampoco es una mujer común y corriente: ha matado a dos hombres, dos hombres que compartían su vida con ella. Al verse descubierta, huye, pero es delatada y capturada. Ya en prisión, hace un recuento de su vida y le escribe al padre del hijo que espera.
Esta novela sorprende por su sordidez, por su crudeza, porque no es «normal». Estamos seguros de que impactará en el público lector porque es una novela que rompe esquemas, porque, mientras la lean, sentirán en sus cuellos las vibraciones de la motosierra que utiliza Edelweiss para seccionar a sus víctimas.

Roy Dávatoc.

PERDIDOS: EN BUSCA DEL ESCRITOR RECÓNDITO. [Artículo de Daniel Bernabé para Leer]

Me llamo Adriana Bañares y estoy perdida. Soy una paria, una inútil y una antisocial. Hablo poco, me aburre la vida y escribo. Tengo uno, dos, tres... seis libros publicados, pero nadie me conoce. Soy una escritora perdida. Y ahora también descatalogada, claro. Soy más que nunca una puta paria de las letras y me tenéis todos hasta el coño.

Da igual, repetimos. 

Hay una generación [¿Generación? ¿En serio, Adriana?]. Mierda, no. No se trata de una generación. Yo nací en el 88 y no tengo nada que ver con mi generación. Soy demasiado mayor para los de los de la Generación Y y demasiado joven para la Generación X. 

Soy demasiado pija para los —disculpen— perroflautas y demasiado paria pobre cutre para los pijos. 

No quepo ni en Quimera ni en Vinalia, vamos. Ni con Luna Miguel ni con Xen Rabanal. No encajo en ningún sitio. No voy a publicar nunca en Mondadori, pero tampoco me quieren en las independientes. 

Cuando me muera y pasen años, con suerte alguna adolescente oscurilla encontrará un ejemplar de Ánima esquiva en algún rastro y le gustará lo que encuentre. Se lo pasará a sus amiguitas oscuritas de instituto y me querrán muchito, pero yo ya estaré muerta. Seré una escritora maldita. Aparecerá algún idiota con el que me enrollaría, y que ahora tendrá ochenta años, y dirá que nos quisimos mucho y que tiene unos poemas de mierda que escribí borracha en alguna Moleskine que él aún conserva. Publicarán mis peores poemas, los que yo nunca hubiera publicado, los que yo nunca hubiera considerado poemas, en alguna editorial independiente. E incluso harán una edición crítica. Después aparecerá una antología en Visor. Me recordarán mucho más borracha y mucho más guapa. Me llevarán a los festivales de poesía a los que nunca me invitaron en vida. 

Logroño entero se podrá ir a la mierda, pero inaugurarán una biblioteca con mi nombre. 

Soy una maldita escritora perdida. 


Dicho esto, os dejo este artículo tan chulo que ha escrito Daniel Bernabé sobre el documental PERDIDOS para la revista Leer. Yo soy una de las perdidas que aparece en el documental. Y me parece muy bien, y estoy muy contenta. 


documentalPerdidos-2
En vís­pe­ras de la ‘ren­trée’ de sep­tiem­bre nos ocu­pa­mos de aque­llos auto­res que, aun escri­biendo y publi­cando, no esta­rán entre los nom­bres objeto de bombo y pla­ti­llo para edi­to­ria­les y medios. Los ‘jor­na­le­ros de la glo­ria’ (que diría Gar­cía), lite­ra­ria en este caso, son los pro­ta­go­nis­tas del docu­men­tal ‘Per­di­dos’, el pro­yecto en mar­cha de Demian Ortiz y Borja Donoso. DANIEL BERNABÉhabló con ambos para LEER.

Nos encon­tra­mos en Espa­cio LEER con Demian Ortiz y Borja Donoso, direc­to­res del pro­yectoPer­di­dos, un lugar para encon­trarpara char­lar con ellos sobre su pelí­cula; un docu­men­tal que, según su sub­tí­tulo, quiere tra­zar “un retrato directo y fron­tal de la gene­ra­ción per­dida de la lite­ra­tura española”.
Demian nos explica que todo sur­gió a raíz de un pro­yecto foto­grá­fico para­lelo que realizó con escri­to­res. Hablando con ellos, inda­gando sobre sus tra­ba­jos y sus vidas, se dio cuenta de que muchos de ellos com­par­tían, entre otros muchos nexos, uno muy sig­ni­fi­ca­tivo: tenían ya una carrera a sus espal­das, lo habían dado todo por escri­bir… y seguían siendo unos desconocidos.
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miércoles, 3 de septiembre de 2014

No Longer Stocked

Antes de leer, joven lector, sepa que acabo de hablar con Origami y ya hemos roto definitivamente nuestra relación de manera cordial. 

Los derechos de edición de mis libros son míos (aunque seguimos sin firmar ningún contrato, queda dicho de palabra y vuelvo a confiar), así que podré editarlos de nuevo como y con quien quiera publicarlos (incluido Erosionados). Por otro lado, también hemos hablado del tema económico y ya nadie debe dinero a nadie. Yo me quedo con la liquidación de los libros de la editorial Origami que vendí en La Plaquette, y cada uno por su lado.

También me ha dicho que no soy ningún premio Loewe para que me ponga tan exigente y que ninguna editorial apostará por mí como lo ha hecho Origami, y como eso me ha tocado un poco las pelotas, he decidido publicar esta entrada que escribí hace unas horas. Disfruten.




Hace un calor mortal. Estoy escuchando Something Is Happening de Herman's Hermits y cantándola mientras escribo (why ai ai ai). 

Así están los ánimos por Vara de Rey. Con un calor mortal y dos entrevistas de trabajo en lo que va de semana. La Fanzine on fire, encargos de corrección y todos mis libros de Origami descatalogados. Como veis, desde que eliminé mi cuenta de Facebook, he estado bastante entretenida. 

Un momento, un momento, ¿has dicho descatalogados

why ai ai ai


Pues sí, señoras y señores. Podéis entrar en la web de la editorial y buscar mis libros para daros cuenta de que no están. 

Pero bueno, no vamos a empezar a escribir una entrada así, ¿no? Con el buen rollito que nos estábamos trayendo. Pongamos en modo bucle la canción para no perder la alegría ni el compás.



La de la izquierda se parece peligrosamente a mí,
pero os juro que la he sacado de Google y NO, no soy yo. 




Para hablar de mi vida con la editorial Origami no sé muy bien por dónde debería empezar. Igual hago antes redactando una lista con todas las chapuzas que han rodeado mi vida editorial. 



1. Los contratos que nunca llegamos a firmar





Confié. Primero publicamos. Envíame tu texto, ve a ver a Julia y que te haga unas fotos para la portada, y luego ya te envío el contrato y tal.

Durante todos estos años, solo he firmado un contrato: el de la primera edición de La involución cítrica

Después salió la segunda edición, pero no recibí contrato. Ya te lo enviaré. Y aquí sigo esperando.

Un año después, le comenté la situación de mi poemario Ánima esquiva. La situación ya la he comentado alguna vez en este blog, pero vuelvo a repetirlo, por qué no: Ánima esquiva resultó finalista del I Premio Eclipsados en el año 2010 y el editor de Eclipsados me aseguró que iba a publicar el libro. De hecho, hicimos varias revisiones del manuscrito y todo parecía ir viento en popa. Sin embargo, el tiempo fue pasando y la cosa se retrasó por encima de mi paciencia. 

Así que Origami me ofreció la posibilidad de publicarlo. Lo hablamos en febrero (2013) y Origami se comprometió (y cumplió) a publicarlo en abril. Como veis, fue algo muy rápido. Origami me dijo que fuera a León para que Julia D. Velázquez me hiciera las fotos para la portada de Ánima, la solapa y la portada de la antología de poesía erótica que estaba coordinando para Origami: Erosionados. Me dijo que el viaje a León me lo pagaría la editorial, así que acepté encantada, ya que mi mayor problema es siempre el dinero (o, mejor dicho, la ausencia de él). 

Pero me estoy yendo por las ramas: el tema, los contratos.

No recibí nunca el contrato de edición de Ánima y aun así en septiembre de 2013 salió una segunda edición. Por supuesto, tampoco llegó a enviarme el contrato de esa nueva edición. Ya te los enviaré, ya te los enviaré, y aquí sigo esperando.

En octubre de 2013 salió Erosionados y, por supuesto, tampoco recibí contrato alguno, ni mucho menos los autores que participan en la antología. 



2. El gasto absurdo de dinero que hice presentando Ánima esquiva




Origami me aseguró que todos los viajes que hiciera para presentar el libro, así como el viaje a León para la sesión de fotos con Julia, los pagaría la editorial.

Os voy a desglosar la pasta que me dejé:

- LEÓN. Autobús (ida y vuelta en el día): 37.51€

- BARCELONA. Presentación del libro con el Prostíbulo Poético.
  Autobús: 57.51€
  Hostel: 33.90€

- ZARAGOZA. Presentación en el Pequeño Teatro de los Libros con el editor de Eclipsados.
  Tren: 30,35€

- SANTANDER. Presentación en Librería Gil.
  Autobús: 34,94€
  Hostal: 45,00€

- MADRID. Presentación en el bar Bella Ciao y firma de ejemplares en la Feria del Libro, en abril y junio respectivamente.
  Autobús: 34,62 + 34,62= 69,24€ 

- VALENCIA. Lectura en las jornadas "Otra Poesía" en la Biblioteca de Valencia y presentación de Ánima Esquiva en el restaurante Chez Lyon. 
   Autobús: 52,08€
   Hostal (2 noches):  25,52 + 40,00= 65,52€

- VALLADOLID. Presentación en la librería A Pie de Página y lectura con Susurros a Pleno Pulmón en La Curva (bar)
  Autobús: 33,46€
  Alojamiento: Afortunadamente, cuento con amigos en Valladolid.

Total: 459,51€ (Sin contar otros gastos como los billetes de metro y las comidas).


Origami no se hizo cargo de estos viajes. En su lugar, me ofreció la posibilidad de quedarme con todos los beneficios de las ventas que hiciera en cada una de estas presentaciones. Evidente y lógicamente, esto excluía las ventas de las presentaciones que hice en librerías. 

A la presentación en Bella Ciao apenas vino alguien. No sé si llegué a vender 2 libros. En el Prostíbulo Poético la cosa fue mejor, pero hablamos de 10 libros como mucho. En el Chez Lyon la cosa fue bien. Vendí los 10 ejemplares que recibieron esa misma mañana. Origami no se caracteriza por ser previsor y ambos, tanto el dueño del restaurante como yo, temíamos tener que hacer una presentación del libro sin libro. En Valladolid pude vender un par en la lectura en La Curva, lo que me sirvió una regañina de Origami por haber quitado clientes a la librería que me había acogido antes. Me siento muy avergonzada por ello, porque a A Pie de Página le tengo muchísimo que agradecer, pero necesitaba cubrir gastos. 

En total, hablamos de unos 24 libros vendidos, a 10€/ejemplar: 240€. 

¿Sabéis en cuántas de estas presentaciones hubo presencia del editor?

Ninguna.


5. Trabajar gratis. Mi hobby favorito



Aparte de escribir poemas, perder el tiempo en Internet y hablar de mi vida en este blog, me gano la vida como correctora de ortotipografía y de estilo. Para Origami revisé un par de libros. Nunca llegué a cobrar por ellos. 

Aquí podéis ver un mail que escribí en el que claramente me bajo las bragas prácticamente gratis.




6. Erosionados. O, de nuevo: Trabajar gratis. Mi hobby favorito




Como sale mencionado en el pantallazo, es de recibo hablar de todo este tema. 

Lo de Erosionados es de traca. Y la verdad es que es venía avisada, ya que Origami ya había intentando publicar una antología de poesía erótica antes y el proyecto no llegó a salir porque hubo diferencias entre editorial y antóloga. Claro que este tema no me concierne y no me meteré. Hablaré de mi experiencia como antóloga para Origami.

La labor del antólogo es seleccionar a un grupo de poetas, y de esos poetas, sus textos, y si acaso escribir un prólogo. Empecé a trabajar en Erosionados cuando disfrutaba de mi beca Erasmus en Alemania, en 2012. A finales de julio de 2012 el trabajo estaba prácticamente terminado, y Origami me dijo que el libro podría salir a finales de año, así que, para comenzar con la promoción, abrí el blog Erosionados y su página en Facebook. La publicación del libro se fue retrasando y el blog fue tomando una identidad propia. En fin, de esto he hablado mil veces. No nos interesa, la verdad. Vayamos al tema:

Erosionados salió finalmente en octubre de 2013. La editorial me hizo llegar unos sesenta ejemplares y me pidió que me encargara yo de enviar los libros a sus autores. 
Erosionados cuenta en su nómina con 48 autores. A 2€ cada envío, más échale 0'50€ el paquete, os podéis hacer una idea de lo que me tuve que gastar.

Aparte del envío a los autores, también me encargué yo misma de enviar ejemplares a la prensa: a Radio 3, a El Mundo, a Qué Leer, etc, y como obsequio a gente que me apoyó con el proyecto, como la escritora Valérie Tasso. 

Los libros los envié poco a poco porque por aquel entonces estaba tramitando la apertura de mi librería (La Plaquette) y andaba fatal de pasta. Se lo hice saber a Origami, y él me dijo que no me preocupara, que del resto de envíos se encargaría él. Evidentemente, no se encargó. Los autores seguían escribiéndome para preguntarme cuándo recibirían su ejemplar. Al final, me encargué yo de todos los envíos. A algunos autores tuve la suerte de poder darles el ejemplar en mano, eso sí. Uf.

Por otro lado, en mi afán por darle difusión al libro, también contraté un servicio premium o como se llame de Facebook. Vamos, que yo pagué por la página de Erosionados en Facebook. 

Y un viaje más que también me dijo que me iría a pagar y no: a Madrid para rodar el booktrailer de Erosionados

También concerté dos presentaciones en Madrid para enero. Es decir, que las concerté con dos meses de antelación. Una en La Central de Callao y otra en La Marabunta. 

Lo de La Central fue desesperante porque, a pesar de haber confirmado la fecha con tanta antelación, el día anterior a la presentación aún no había libros en la librería. Ya comentaba antes que Origami no se caracteriza por ser previsor. Sin contar, además, con la cantidad de gente que me ha dicho que no ha podido comprar mis libros porque los piden en sus librerías de confianza y estas nunca los llegan a recibir.

La presentación en La Central fue muy bien, pero con tantos gastos no pude permitirme volver a Madrid para presentarlo en La Marabunta, y de eso también me arrepiento y avergüenzo mucho. No es para menos, ¿en qué cabeza cabe presentar una antología y que no estén presentes ni el editor ni la antóloga?

La primera edición se agotó muy pronto. Algo lógico teniendo en cuenta que Origami había hecho una tirada muy pequeña para un libro de esas características. Me refiero a que no tiene sentido alguno sacar doscientos ejemplares de un libro por el que, de primeras, ya vas a tener que "perder" ejemplares antes de sacarlo a la venta. Repetimos: entregar 48 a los autores y otros tantos a la prensa. Cómo no va a agotarse pronto. 

Así que Origami decidió hacer una segunda edición. Le envié un informe de lectura con anotaciones para corregir las erratas que nos dejamos escapar en la primera. Los autores también me hicieron llegar sus notas (correcciones, cambios en la biografías, etc), y así se lo hice llegar a Origami. 

Un tiempo después, cuando la editorial ya estaba ultimando las cosas para sacar la segunda edición, me envió la tripa del libro para que le echara un último ojo antes de enviarla a imprenta. Sin pensarlo (mea culpa), confiando en que había tomado en cuenta todas las anotaciones y correcciones que le hice llegar, reenvié la tripa también a los autores para que volvieran a echarle un último ojo. Cuál fue mi sorpresa (y vergüenza absoluta) cuando abrí el documento y descubrí que, SORPRESA, Origami no había corregido absolutamente NADA de lo que dije. 

Después de algo así, la decisión parecía clara: no habría segunda edición de Erosionados. No en mi nombre, al menos. 


5. La tirada fallida





Por supuesto, no tengo ni idea de cuántos libros se han vendido de Ánima esquiva. Del mismo modo que no hay contrato de edición, tampoco me llegan informes de las ventas. ¡Y aún hay más!

El primer sinsabor con Ánima llegó pronto. Cuando recibí mis ejemplares, vi que había una errata al final del libro: los agradecimientos, que debían ir en una página aislada al final del libro, aparecían ¡justo debajo del último poema! En vistas de esta errata, y porque había un poema que queria añadir para cerrar el libro, decidimos no distribuir esa tirada.

Pues bien, me he encontrado ejemplares del libro diabólico en tres librerías. Una en Valladolid, otra en Logroño y, la última, hace diez días en Madrid. 





Así que me enfadé y con este poder de la inmediatez que nos dan los smartphones con su conexión a Internet wherever you go, no puedo evitar el calentón y lo subí a Instagram y Facebook. Esto dio lugar a un entretenido hilo de comentarios críticos a Origami por parte de autores de la editorial, otros editores, gente que alguna vez estuvo vinculada a la editorial, etc.  Entre ellos, Pepe Pereza —que publicó con Origami Relatos del humo (y del hachís) en el 2012—, que expresó públicamente su deseo de ser retirado del catálogo de Origami. 


6. Poeta maldita




Como comentaba en el punto anterior, Pepe Pereza expresó públicamente su deseo de ser retirado del catálogo de Origami. Al parecer, Origami extendió este deseo a todos los que de algún modo hemos acabado desencantados con la editorial o, al menos, A MÍ. Porque, como podéis comprobar entrando en la web de Origami, ya no queda rastro de La involución cítrica, ni de Ánima esquiva ni tampoco de Erosionados, claro. 

Ahora, mi duda. Si hay algún abogado (barato) en la sala que pueda asesorarme (o darme un sopapo, que también me estaría bien merecido por tonta), pregunto:

Ahora que mis libros no están en el catálogo de la editorial, ¿es como si no estuvieran publicados? ¿podría publicarlos con otra editorial? ¿puedo acogerme a algo o estoy totalmente desprotegida legalmente por no haber firmado ningún contrato de edición?



¿Soy una poeta maldita en vida?






miércoles, 27 de agosto de 2014

#1

Hola, diario:

¿Sabes? Me compré mi primer diario en el 2001. Me lo compré en verano, cuando pasaba unos días con mi padre en Vitoria. Por aquel entonces había pocos bazares chinos, o al menos no tantos como ahora, o al menos no tantos como en Logroño. En Logroño creo que no había ninguno. Además, yo vivía en Baños, así que lo de los bazares chinos era algo desconocidísimo para mí. Mi padre estaba alucinado con ello. Con lo de los bazares, digo. Habían abierto uno cerca de su calle y corrió a enseñármelo. Lo visitábamos como si fuera un museo, casi. Tenían de todo. De todo. Allí me compré algún libro de mierda (seguramente de Pesadillas, o parecido) y el diario. Que era tipo diario. Con su caja, su llave y su cerrojo, aunque no hacía falta la llave para abrir la caja, así que no me quedaba más remedio que confiar en mi familia. Realmente no contaba nada secreto. No tenía secretos en el 2001. Era una adolescente muy sosa. La vida la tenían los otros. 

No volví a tener un diario tipo hasta años después, y porque me lo regalaron. Lo que me compré después del primero fueron cuadernos. Cuadernos bonitos, de tapa dura, y con las hojas en blanco. Nada de rayas. Siempre he odiado las putas rayas. Del 2001 al 2006 llené no sé cuántos tropecientos mil cuadernos. Contando nada, ¿sabes? Qué coño iba a contar, claro, si mi vida era un coñazo. Pero así es la adolescencia, ¿no? Una vida entera de nadas. Me gusta alguien que nada. Mis amigas y yo hablamos de nada. El instituto es una nada. Baños es nada. Logroño parece que vaya a ser todo pero sigue siendo nada. Todo es nada. Pero ahí estaba yo, escribiendo. Cada noche y en cualquier momento que necesitara gritar. Y siempre con cuidado, porque de alguna manera estaba escribiendo para ser leída y no me gustaría dar una imagen de mí que no quisiera enseñar al mundo. 

A lo que voy es. Que luego he llenado cuadernos también, sí, pero ya no contaba mi vida. Eso si acaso lo hacía aquí, en mi blog, pero en los cuadernos me volví caótica. Sin fechas, sin seguir la línea, y todo tan abstracto. Ya no contaba mi vida, contaba mis sentimientos. Y luego apuntaba también facturas y números de teléfono. Los cuadernos ya no eran un reflejo de mi vida, sino mi vida misma. 

No sé, me he despertado hoy pensando en esto. 

Buenos días.

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